La industria de la energía eólica está inmersa en una carrera silenciosa pero implacable hacia arriba. Hace una década, una turbina eólica de 70 metros se consideraba sustancial. Hoy en día, las alturas de buje de 100 metros son estándar, y las turbinas que alcanzan los 150 metros y más son cada vez más comunes. Para los desarrolladores que planifican parques eólicos multimillonarios, lo que está ...